Buscar...

Cómo me tengo que preparar para el parto

21 mayo, 2018

Cuando una mujer decide adentrarse en la aventura de la maternidad, son muchas las preguntas, los miedos e inseguridades que surgen a lo largo de los nueve meses sobre cómo se desarrollará el propio embarazo, de qué manera he de prepararme para el parto, si saldrá todo bien, que complicaciones pueden surgir y cómo evitarlas,  cómo mitigar el dolor durante el alumbramiento, si para el bebé y la madre es mejor un parto vaginal natural, con epidural, una cesárea, o un parto en el agua, una práctica que está creciendo bastante en los últimos años.

 

Primer paso: buscar información

Por tanto, es normal que nos asalten un millón de dudas de todo tipo antes, durante y después del embarazo, sin embargo, lo más importante es buscar en primer lugar, información de primera mano, es decir de profesionales especializados en obstetricia, médicos, ginecólogos y matronas. En este caso, incluso la propia Organización Mundial de la Salud ha publicado recientemente una guía con 56 recomendaciones y sugerencias para tener una experiencia de parto positiva.

En segundo lugar, sería interesante también contar con la experiencia de otras madres que ya hayan pasado por la experiencia porque, aunque cada embarazo sea único, existen situaciones comunes y, por tanto, las vivencias cercanas y consejos que nos puedan aportar todas ellas, nos van a ayudar mucho y además nos harán sentir mejor y mucho más tranquilas para cuando llegue el momento.

Una vez recabada toda esa información, es hora de pasar a la acción y una de las primeras cosas importantes que es necesario llevar a cabo es el aprendizaje de una serie de prácticas de preparación al parto, diseñadas para que este, se desarrolle con normalidad. Desde la amplia experiencia acumulada de Arnott Ginecólogos os queremos dar algunos consejos, en este sentido, para que el alumbramiento sea lo más placentero posible.

 

Consejos básicos para la preparación al parto

Asistir a cursos especializados. Es importante que en estos primeros cursos de preparación al parto se esté acompañado de otra persona, a poder ser de la que vaya a estar presente durante el nacimiento del bebé, para que ayude a la madre a respirar y a relajarse durante las contracciones.

Realizar ejercicios para preparar el suelo pélvico. Existen muchos ejercicios de preparación al parto, que se pueden realizar tanto en centros especializados como en tu propio domicilio. Los más conocidos son los ejercicios de Kegel, ideales para fortalecer y tonificar la musculatura perineal o pélvica, con el fin de prevenir molestias como las hemorroides o la incontinencia urinaria, síntomas habituales entre las embarazadas. Para realizar estas técnicas es necesario contraer rápidamente los músculos pélvicos, retenerlos así durante unos segundos para soltarlos después y repetir esta rutina varias veces. También existen otros 5 ejercicios fundamentales que ayudan a este fin y que consisten: en primer lugar, una elevación de las caderas, segundo, sentarse en el suelo intentando contraer lo músculos de la pelvis, tercero, un balanceo del tres superior, cuarto, técnicas para mejorar el tren inferior y el quinto para ejercitar la apertura lateral de las caderas.

Otras prácticas recomendadas: yoga y natación. La primera, permite preparase para una buena sincronización y relajación respiratoria y la segunda, ayuda a fortalecer el suelo perineal con menos esfuerzo, debido a que el medio liquido favorece la realización de los ejercicios descritos anteriormente sin tanto esfuerzo.

 Movimientos y masajes para aliviar el dolor. Además de practicar los ejercicios de respiración y las técnicas antes descritas, también es importante a la hora de aliviar el dolor moverse mucho, caminar, cambiar de postura, balancearse, sentarse sobre un balón, que te hagan masajes en la espalda y en los pies, baños calientes, meditar, escuchar música o hacer cualquier otra actividad que ayude a relajarte.

Preparar las mamas para la lactancia materna. Para ello es recomendable fortalecer la areola y el pezón con solución alcohólica de tanino al 5% o usar alcohol de romero en friegas diarias con el objetivo de masajear dichas zonas.

 

Conclusión

En Arnott Ginecólogos pensamos que seguir estos sencillos consejos permiten que la madre, no sólo se sienta física y mentalmente mejor preparada a la hora de afrontar el momento del parto, sino que, además, sabiendo qué hacer en cada situación que se presente, podrá disfrutar más de esta experiencia, convirtiéndola en un instante, seguro, agradable y mucho más satisfactorio.

Posted in Blog