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Puntos clave sobre el parto natural y el parto por cesárea

21 junio, 2018

 

Cuando una mujer lleva tiempo soñando con ser madre y ve que el test de embarazo da positivo, son muchas las emociones que le brotan, felicidad absoluta entremezclada con preocupación, miedo y muchas dudas respecto al parto. ¿Seré capaz de parir de forma natural? ¿Sentiré demasiado dolor? ¿Podré soportarlo? ¿Saldrá todo bien? Y en caso de que surjan complicaciones y me tengan que practicar una cesárea ¿qué consecuencias tendrá para mi bebé y para mí?

Aunque durante el embarazo hayamos imaginado un parto natural con todo lujo de detalles, lo cierto es que cuando llega el momento del alumbramiento, las cosas no siempre evolucionan como uno había planeado, por lo que a veces, el equipo médico se ve en la necesidad de tener que practicar una cesárea si lo considera conveniente para salvaguardar la vida de la madre y la del bebé. Para conocer más en profundidad en qué consiste cada procedimiento, desde Arnott Ginecólogos te explicamos con más detalle qué ventajas e inconvenientes conlleva cada uno.

 

 

Parto natural

Este ha sido desde siempre el proceso natural en el que la mujer ha dado a luz a otro ser humano porque su cuerpo está biológicamente preparado para ello. Se sabe que el momento del parto ha llegado cuando se empiezan a sentir las primeras contracciones uterinas regulares. Estas van aumentando en intensidad y frecuencia provocando dolor a medida que el cuello uterino se dilata para que el bebé salga a través de la vagina.

Ventajas

  • Función natural. El cuerpo de la mujer está preparado hormonal y físicamente para para dar a luz al bebé, sin necesidad de ninguna intervención externa o quirúrgica.
  • Mayor oxigenación y estimulación de sentidos del bebé. Al pasar por el canal del parto se aumenta la oxigenación general del bebé, lo que permite que tenga una experiencia menos traumática, facilite su respiración, se adapte mejor al cambio y se estimulen más sus sentidos.
  • La madre libera oxitocina. Durante el parto, el cuerpo libera oxitocina, sustancia que fomenta y refuerza el amor materno generando fuertes vínculos afectivos entre madre e hijo. Además, favorece la lactancia.
  • Menor pérdida de sangre e infecciones. Al no necesitar de una intervención quirúrgica, existen menos riesgos de hemorragias y se evitan en mayor medida las infecciones urinarias.
  • Periodo de recuperación corto. La recuperación de un parto natural suele ser más rápido, menos doloroso y permite reincorporarse a la vida cotidiana en muy pocos días.

Inconvenientes

  • Dolores más intensos. A la hora de dar a luz, las contracciones y la dilatación de la vagina provocan fuertes dolores durante el parto.
  • Mayor duración del parto. Es necesario que la madre dilate 10 centímetros para que nazca el bebé, aunque por lo general la primera vez sólo se dilata un centímetro a la hora, lo que demora el alumbramiento en 10 horas o más.
  • Desgarro del perineo. En ocasiones, si existen dificultades es necesario realizar una episiotomía, es decir, un corte en la vagina de la madre para así facilitar la salida del bebé.

 

 

Parto por cesárea

Se trata de una intervención quirúrgica en la que se realiza a la madre un corte en el abdomen por encima del pubis y se abre el útero para facilitar la salida del bebé a través del vientre. Como toda operación conlleva sus riesgos por lo que sólo es recomendable recurrir a este método en casos de emergencia y nunca más de tres veces. A la hora de buscar un segundo embarazo es necesario esperar un año tras la cesárea.

Ventajas 

  • Parto sin dolor. Al tratarse de una operación, se inyecta anestesia epidural con la que pierde sensibilidad de cintura para abajo, evitando el dolor en el momento de dar a luz.
  • Programación e Intervención corta. Suele durar entre 30 y 60 minutos. En caso de que el médico lo vea necesario, se puede inluso programar el día y la hora del nacimiento del bebé.
  • Salva la vida del bebé y de la madre. En caso de que surjan complicaciones este procedimiento reduce riesgos tanto para la madre como para el hijo.

Desventajas

  • Mayor riesgo de infecciones. Al tener que cortar varias capas de tejido durante la intervención quirúrgica, existe un mayor riesgo de infecciones intraabdominales.
  • El postparto es más largo y doloroso. Por lo general la recuperación tarda entre uno y dos meses, ya que la herida tarda en cicatrizar y eso provoca molestias a la hora de caminar.
  • No se genera oxitocina ni se estimulan los sentidos del bebé.
  • Puede dificultar la respiración del bebé. Esto sucede porque a veces el bebé no expulsa el líquido amniótico de los pulmones lo que le obliga a pasar 2 ó 3 días de incubadora.

 

Conclusión

Cuando llegue el momento del parto, lo más importante es que no dejes que el miedo te paralice, relájate, pon en práctica los ejercicios de relajación aprendidos y confía plenamente en el buen hacer de tu médico de obstetricia. Tanto si tienes un parto natural o por cesárea queremos que te sientas tranquila, pues son procesos habituales a los que los profesionales se enfrentan cada día con éxito. Su objetivo y prioridad es tu bienestar y el de tu bebé.

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