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¿Por qué es tan importante la Vitamina D durante el embarazo?

18 junio, 2018

Que nuestro cuerpo funciona como una maquinaria cuasi perfecta es un hecho, que por muchos años que pasen, no nos deja de maravillar y si es así, es porque existen muchos factores que lo hacen posible. Uno de esos engranajes fundamentales, que permite, por un lado, regular las funciones de nuestro cuerpo, y, por otra parte, hace posible que se formen los tejidos, las células, el material genético, las hormonas y las sustancias químicas necesarias para que nuestro organismo funcione como un reloj suizo son sin duda las vitaminas.
Por tanto, la absorción de determinados nutrientes, como, por ejemplo, la vitamina D, adquiridos a través de algunos alimentos, suplementos u otras fuentes naturales van a resultar cruciales y de importancia superlativa, sobre todo en etapas como el embarazo, momento en el que la vida se está gestando. A lo largo de este post, Arnott Ginecólogos te explicará cuál es su función y por qué resulta tan vital añadirla a nuestra dieta durante las 40 semanas de gestación.

Beneficios de la Vitamina D durante el embarazo

De todas las vitaminas que necesita el ser humano, la D es la única que sintetiza nuestro propio cuerpo cuando nos exponemos a la luz solar y además cumple un papel fundamental en la futura madre y en el crecimiento y desarrollo del feto, pero ¿por qué es tan importante y es tan recomendada por los médicos?
Básicamente porque la Vitamina D facilita la absorción y metabolismo del calcio y del fósforo en la sangre, ayuda al desarrollo del sistema óseo del feto mediante la mineralización de los huesos y aporta una serie de beneficios, tanto para la madre como para el bebé que se pueden resumir en los siguientes puntos:

• Minimiza el riesgo de nacimientos prematuros.
• Facilita a sufrir menos complicaciones antes y después del parto.
• Aminora los casos de diabetes gestacional y de pre-eclampsia.
• Evita en gran medida que se produzcan problemas de raquitismo y retrasos de crecimiento en el bebé.
• Reduce los riesgos de osteoporosis.
• Mejora los procesos del sistema inmunológico.
• Reduce la fatiga y el cansancio.
• Protege de resfriados, catarros o gripes.

Cómo conseguir Vitamina D y cuánta es necesaria

Tras ver los numerosos beneficios que ofrece la Vitamina D, queda bastante claro que se trata de un nutriente básico y esencial para el periodo de gestación. Por lo que, la futura madre necesita incrementar sus niveles de calcio en un 20-30% (1.200 mg diarios), para no sufrir carencias y evitar complicaciones durante el embarazo y el periodo de lactancia.
Por esa razón, a la hora de obtener este aporte vitamínico tan necesario contamos con toda una serie de fuentes naturales y de alimentos que nos van a ayudar a cubrir gran parte de esta necesidad durante la maternidad. Estos son sólo algunos:

1. La luz solar: La exposición a la luz del sol permite que nuestra piel absorba y sintetice gran parte de la Vitamina D que nuestro cuerpo necesita. Es una de las fuentes naturales más importante pero no la única.

2. Alimentos ricos en calcio, lácteos y pescado graso. El pescado azul rico en grasas es una fuente inagotable de Vitamina D que puedes encontrar por ejemplo en
la caballa, el salmón rojo, la sardina, el atún, el hígado de bacalao y también en otros como el huevo, las setas, la leche y otros derivados lácteos.

3. Suplementos vitamínicos. Aunque estos alimentos y la luz solar sean fuentes esenciales de Vitamina D a veces no es suficiente. De hecho, muchas veces, a pesar de llevar una dieta sana y equilibrada es bastante habitual que las embarazadas tengan carencias. Por esa razón, es recomendable acudir a nuestro ginecólogo cuanto antes para que nos recete la cantidad de suplementos vitamínicos que precisamos para aumentar las reservas maternas de vitamina D en la madre y favorecer positivamente el desarrollo del feto.

Pero ¿cuál es entonces la cantidad necesaria de Vitamina D? Según las sociedades científicas esta puede variar en función de la mujer, de la zona o país donde viva y del tipo de dieta que realice. En este sentido, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud, ha publicado recientemente una guía sobre la atención prenatal donde recomienda la cantidad de vitamina D que necesaria durante el embarazo. Según sus datos, la cantidad ideal está entre 5 y 10 μg/día (o lo que es lo mismo, entre 200 y 400 UI/día).

Conclusión

El hecho de que la madre no alcance los niveles adecuados de vitamina D a lo largo del embarazo puede dar lugar a numerosos problemas de crecimiento en su futuro bebé, es decir, que afecten al correcto desarrollo de los huesos y articulaciones de su hijo, si no lo previene a tiempo. Por lo que es vital acudir y consultar al ginecólogo sobre este tema para que los profesionales médicos comprueben y supervisen los niveles de vitamina D adecuados según el caso.

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